7 Jun, 2017

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BOLETÍN 2° SEMANA DE JUNIO

“ILALUX”

Observatorio Astronómico de Querétaro

BOLETÍN ASTRONÓMICO SEMANAL

Segunda semana: del 8 al 15 de junio del 2017

Autor de este artículo: Licenciado Astrónomo Reynaldo Huerta Cerna

DE JUEVES A JUEVES / CADA DÍA ALGO IMPORTANTE SUCEDE EN EL CIELO

Por supuesto que invitamos a nuestros amables lectores a  observar estos interesantes fenómenos desde nuestro observatorio y usando nuestro magnífico telescopio reflector digital, o a simple vista, y participando en la charla astronómica gratuita que todos los días se ofrece a las 8 de la noche.

Este boletín se enviará gratuitamente a quienes envíen un mensaje de WhatsApp al número 4422 1 999 77

Las horas mencionadas son las del centro de la República Mexicana

IMÁGENES TOMADAS DE WIKIPEDIA LIBRE

 

JUEVES 8 de junio

8 de la mañana con 11 minutos: la Luna  ya muy próxima a su fase de Llena, llega esta mañana al punto orbital de su apogeo. Esto significa que la encontramos en el punto más alejado desde la Tierra. Aunque no existe en el ambiente astronómico la expresión “Micro Luna”, bien podremos llamar así a esta fase de la Luna, puesto que su tamaño lucirá muy pequeño. Podremos observarla desde las 6 de la tarde viendo hacia el oriente.

VIERNES 9 de junio

Hoy tenemos 2 fenómenos relacionados con la Luna

LUNA LLENA o PLENILUNIO

A las 8 de la mañana con 11 minutos: La hora mencionada es el tiempo exacto en el que se verifica el PLENILUNIO, pero la LUNA LLENA aparecerá por el oriente hasta las 6 de la tarde, y se ocultará a las 6 de la mañana aproximadamente. La distancia “geocéntrica” de la Luna abarcará los 406, 270 kilómetros. Esto significa que esta distancia se mide desde el centro de la Tierra al centro de la Luna. De superficie a superficie la distancia se reduce a 398, 000 kilómetros aproximadamente. De todos modos, esta distancia está muy cerca de la máxima que pude haber entre la Tierra y la Luna, ya que nuestro satélite natural, por estos días, se encuentra en el “Apogeo”, o sea, en la distancia más grande desde la Tierra, por lo tanto, la podremos apreciar muy pequeña, aunque se encuentra totalmente llena.

  • CONJUNCIÓN DE 3° DE ARCO ENTRE LA LUNA LLENA Y SATURNO

A las 8 de la noche con 34 minutos: si vemos hacia el oriente podremos ver a La Luna Llena y a su derecha al planeta Saturno bastante brillante y de un color amarilloso.

SÁBADO 10 de junio

LLUVIA DE ESTRELLAS “OFIÚCIDAS”

La actividad de esta lluvia de estrellas va desde el 19 de mayo y llega hasta el 10 de julio, teniendo su noche de mayor copiosidad en ésta del 10 de junio. En realidad se trata de un fenómeno de poca copiosidad. Se pudiera decir, en términos coloquiales, que se trata de un “chipi-chipi”, o llovizna ligera, ya que la “taza horaria” es de apenas 5 meteoros cada hora, o sea, uno cada 12 minutos. “La radiante” la encontramos en la constelación del Ofiuco. Una circunstancia que hará difícil su observación es que la Luna llena se encuentra muy cerca del Ofiuco, y por lo tanto será difícil poder distinguir los meteoros.

DOMINGO 11 de junio

CONJUNCIÓN DE 2 GRADOS DE ARCO ENTRE LA LUNA Y PLUTÓN

A las 8 de la noche con 59 minutos: Aunque a la hora mencionada se verifica el fenómeno de la conjunción, lo cierto es que la Luna con el planeta Plutón a su derecha aparecerán después de las 11 de la noche. Para observar al planeta tendremos que usar un telescopio grande pues, además de que el planeta es bastante pequeño, con un diámetro de 2, 370 kilómetros, también hay que considerar que se encuentra muy lejos, o sea, a 6 mil millones de kilómetros aproximadamente desde la Tierra, por lo tanto se nos presenta muy apagado, con una magnitud aparente que va desde +14 hasta +16, según se encuentre, en el perihelio, o el afelio, respectivamente.

LUNES 12 de junio

EL PLANETA VENUS EN EL AFELIO

Este fenómeno significa que el planeta Venus, el día de hoy, se ubica en el punto de su órbita más alejado del Sol. Tal vez los lectores pudieran decir: “¿qué importancia tiene el que un planeta, ajeno al nuestro, tenga esa posición orbital?” La verdad, aparentemente, esa pregunta debería tener una respuesta lógica: ¡ninguna!, sin embargo, antes de responderla, debemos tomar en cuenta que es tiempo de ir interesándonos efectivamente por este planeta tan parecido a la Tierra. Para lo cual, debemos tener en cuenta lo siguiente:

  • Venus es el vecino planetario más cercano a la Tierra
  • Se trata del planeta más parecido al nuestro, por guardar las siguientes similitudes con la Tierra:
  • Es ligeramente más pequeño en el diámetro, pues si nuestro planeta mide en el diámetro 12, 756 kilómetros, Venus mide en su diámetro 12, 104 kilómetros.
  • Su estructura física es muy semejante a la Tierra, al ser rocoso y con una atmósfera muy densa.
  • Como la Tierra, Venus se encuentra en la “zona habitable” de la estrella “Sol”. O sea, es capaz de mantener agua líquida sobre su superficie.
  • Estas características aunadas a su pequeñísima distancia desde la Tierra(4 minutos luz), lo convierten en un candidato idóneo para que la humanidad “tenga” un lugar cercano en dónde refugiarse, en caso de que nuestro planeta colapse, por las circunstancias anti-ecológicas a que lo hemos sometido en los dos últimos siglos.

En este punto de la “discusión” sería bueno que consideráramos la propuesta que en estos días está haciendo el reconocido astrofísico Stephen Hawking. Sucede que este científico propone que, a más tardar en 100 años, debemos abandonar la Tierra como morada de la humanidad.

Ante esta “primera llamada” de la ciencia conviene que preveamos la primera etapa de la “huida”, para entrever qué es lo más conveniente para iniciar la supuesta preparación para “el viaje”.

La primera etapa de éste, hasta ahora “fantástico viaje”, sería la fabricación de “colonias flotantes” que se colocarían en un primer momento en una órbita alrededor de la Tierra. Ya que si se va a emprender un viaje interestelar largo, éste NO va a ser en estrechas naves espaciales, sino en “naves” que puedan alojar los habitantes de una pequeña comunidad de humanos, con todo lo necesario no solo para alimentarse, sino también para promover holgadamente necesidades como la educación, el esparcimiento, el culto divino, y la cómoda consecución de los objetivos que toda comunidad humana debe de satisfacer para no extinguirse en un tiempo razonable. Una nave de esta naturaleza deberá tener por lo menos un kilómetro de diámetro. Estas naves serán necesarias incluso para los viajes interplanetarios en el ámbito del Sistema Solar, ya que estos tendrían que durar meses, y en algunos casos, años.

Antes de seguir adelante en este proyecto interestelar, se debe agotar la propuesta de “regenerar” la habitabilidad del planeta Venus, ya que este planeta se encuentra muy cerca y sus características planetarias, son, como ya se ha afirmado, nada despreciables como para no tomarlas en cuenta.

Lo difícil de esta propuesta es que, ciertamente Venus, actualmente, tiene un panorama ecológico “peor” que el de la Tierra, aunque estas condiciones son del orden natural, ya que no fueron causadas por alguna civilización, sino por la erupción masiva de volcanes. Y el aspecto positivo es que se encuentra “a un paso” desde nuestro planeta, circunstancia que nos permitiría que, con una tecnología avanzada, los científicos fueran capaces de “restaurar” en Venus las condiciones habitables que tenía antes de iniciar el naturalmente “irreversible” EFECTO DE INVERNADERO que actualmente sufre, teniendo como primer objetivo básico el “hacer que llueva” sobre la superficie venusina, de tal manera que el agobiante calor se vaya mitigando y  disminuyendo, hasta niveles que permitan que los seres humanos puedan posarse sobre su superficie. Y que una vez conseguido este objetivo, la humanidad sea capaz de revertir en la Tierra el daño que se le ha causado, para que en un futuro no muy lejano, vuelva a ser habitable al 100%. En otras palabras, NO NECESITAMOS EMPRENDER UNA RIESGOSA AVENTURA que implicaría recorrer “decenas de años luz” de distancia, para buscar un planeta como la Tierra, el cual, si lo encontramos, lo más probable es que también se encuentre habitado, cuando tenemos uno, aquí a 4 minutos luz de distancia, sobre el cual se podrían concentrar los esfuerzos tecnológicos para “ponerlo a tono”, y usarlo como “colonia” alternativa, y conseguir luego, la regeneración planetaria, ecológicamente hablando, de la Tierra. La ventaja de Venus radica en que:

  • es muy semejante a nuestro planeta,
  • que está bastante cerca y
  • que está deshabitado.

          Tal vez, Marte sería otra opción. Pero Marte es muy pequeño. Recordemos que el diámetro de Marte es el radio de la Tierra, y precisamente por eso, su fuerza gravitatoria, que es tan deficiente, le ha permitido perder su hidrósfera y su atmósfera, y lo ha convertido en un planeta inhóspito para la vida, mucho más que, no posee un campo magnético que lo proteja de la mortal radiación procedente del Sol.

Por último: Es mucho más fácil que aquí, a 4 minutos luz de la Tierra, podamos “hacer algo” por nuestro “vecino planetario”, a que viajemos 40 años luz para encontrar un planeta como Venus, pero lejano, o un planeta “ideal” para la vida humana, pero habitado…

Después de haber abundado sobre las condiciones físicas de Venus, y sobre su utilidad como posible colonia de la humanidad, lo que podemos decir ahora es que: Vale la pena interesarnos por este planeta, ya que en situaciones extremas de sobrevivencia, este planeta sería un gran recurso, digno de ser tomado en cuenta.

MARTES 13 de junio

β LEONIS MINORIS

En la constelación de Leo Minor (León Menor), esta estrella es la única que tiene “denominación Bayer”, o sea, se le ha asignado una letra griega, que para el caso es la “β” (Beta), por tratarse de la segunda estrella en cuanto al brillo de esta constelación. Lo curioso es que la más brillante no tiene denominación Bayer, o sea, técnicamente, no existe la “Estrella Alfa”, denominándose a la más brillante como “46 Leonis minoris”, que tiene como nombre propio “Praecipua” (Precipua), estrella de la cual nos ocuparemos mañana miércoles 14 de junio. Mientras tanto hablemos algo acerca de “β Leonis Minoris”, estrella que a pesar de su importancia no tiene nombre propio, pero sí otras denominaciones las cuales son: “31 Leonis Minoris” y “HD 90537”, según los catálogos en las que se encuentra clasificada.

Su magnitud aparente es de +4.2, por lo cual es de difícil visibilidad. Lo interesante es que esta estrella posee una Magnitud Absoluta de +0.3, o sea, si se encontrara a “10 parsecs” (32 años luz) de distancia, sería una estrella de primera magnitud aparente, pero se encuentra a 150 años luz aproximadamente. Se trata de una “binaria espectroscópica”. Esta clasificación significa, que aunque se trata de una estrella binaria, o estrella doble, visualmente no es posible distinguir las 2 componentes del sistema, y que solo por el espectroscopio es posible detectarlas dos estrellas unidas por la gravedad. Estas son las características de cada una de las dos:

 β Leonis Minoris A: es una “Gigante Amarilla” con una temperatura de 5, 075 K, con una luminosidad de 36 veces mayor que la del Sol. Tiene un diámetro de 8 millones de kilómetros, o sea casi 6 veces más grande que el diámetro del Sol, siendo su masa la del doble que la masa solar.

β Leonis Minoris B: Es una “Enana Amarilla”, algo más caliente que su compañera gigante, pero menos luminosa con casi 6 veces de la luminosidad solar. El diámetro de esta estrella es el doble que el del Sol con una medida aproximada a 2 millones 800 mil kilómetros. Su masa es solo un 38% mayor que la del Sol. La órbita de “β Leonis Minoris B” alrededor de su compañera es bastante excéntrica, o sea, se trata de una elipse bastante alargada, casi una hipérbole, con un “periastro” (distancia mínima entre las dos estrellas) de 5.4 unidades astronómicas. Esto equivale a decir que si estuvieran en el Sistema Solar, “β Leonis Minoris A” se encontraría en el lugar del Sol, mientras que “β Leonis Minoris B” tomaría el lugar de Júpiter, y se alejaría en el “Apoastro” (distancia máxima entre las dos estrellas), hasta donde se encuentra Neptuno.

Para tratar de observar esta interesante estrella, hay que ver hacia el Noreste al ocultarse el Sol, y tener mucha paciencia, ya se trata de una estrella visualmente muy apagada (poco brillo), pero en realidad bastante luminosa.

MIÉRCOLES 14 de junio

“PRAECIPUA”

Es la estrella más brillante de la constelación “Leo Minor”. La denominación Bayer no la tiene clasificada, por eso, aunque le corresponde la denominación “α Leonis Minoris”, como nunca fue clasificada de esta forma, pues curiosamente no lleva esa denominación sino las siguientes: “46 Leonis Minoris” con la abreviatura “46 LMi” en la denominación del catálogo de “Flamsteed”, y “HD 94264” en el catálogo estelar “Henry Draper”.

Se ubica a casi 100 años luz desde la Tierra, por lo tanto su distancia en kilómetros la mencionamos en el redondísimo número de 1 000 billones de kilómetros, aproximadamente, desde la Tierra.

Praecipua es una estrella gigante naranja con una temperatura superficial de aproximadamente 4, 690 K, o sea, más fría que el Sol, y su diámetro mide aproximadamente 11 millones y medio de kilómetros, o sea, unas 8 veces el diámetro del Sol, de ahí su clasificación entre las estrellas gigantes. Brilla con un fulgor 32 veces mayor que el del Sol, y su masa se estima en 50% mayor que el de nuestra estrella.

Praecipua aparece en estos días por el noreste alrededor de las 7 de la noche, y permanece toda la noche sobre el horizonte.

JUEVES 15 de junio

EL PLANETA SATURNO EN OPOSICIÓN

Este fenómeno significa que el planeta Saturno se ubica en el punto de su órbita, completamente opuesto al Sol teniendo como relación la posición de la Tierra. O sea, exactamente entre Saturno y el Sol se ubica la Tierra. De tal manera, que si también estuvieran los tres astros en el mismo plano, desde Saturno se observaría a la Tierra “transitando” por la faz del Sol. El efecto de este fenómeno es el siguiente: cuando el Sol se oculta por el poniente aproximadamente a las 8 de la noche, simultáneamente, Saturno aparece por el oriente. De tal forma, que tendremos al planeta Saturno TODA LA NOCHE sobre el horizonte. Y a partir de esta fecha podrá observarse al inicio de la noche, por lo menos durante los próximos 6 meses.

SECCIÓN

“PREGÚNTALE

 AL ASTRÓNOMO”

De las preguntas que se han hecho durante las “CHARLAS ASTRONÓMICAS”, el autor de este artículo ha seleccionado, hasta ahora, 100 DE ELLAS, y está tratando de presentarlas de 3 en 3 en este espacio.

Si algún lector tuviera algunas otras preguntas, no dude en formularlas y hacerlas llegar vía correo electrónico a rodrey@hotmail.com o vía WhatsApp al número 4422-1-99977. Ya que existe el proyecto de publicar un libro con este material. Ese libro llevaría el nombre de “PREGÚNTALE AL ASTRÓNOMO”, y espero que contenga 150 preguntas con sus respectivas respuestas, en su PRIMER TOMO.

  • ¿QUE TAN GRANDE ES EL UNIVERSO?

El universo podría tener,  actualmente, aproximadamente, unos 14, 000 millones de años luz de radio. Esta apreciación se apoya en que al verificarse el “Big Bang”, hace los 13, 850 millones de años terrestres, la radiación resultante de esa inconmensurable explosión, se expandió en todas direcciones, abriendo el espacio, a la velocidad de la luz, o sea, a 300, 000 kilómetros por segundo. En este entendimiento estamos en posición de calcular el diámetro del universo en unos 27, 700 millones de años luz en su diámetro. En este espacio tan vasto, deben caber las 300, 000 millones de galaxias que los astrónomos calculan que hay en el universo actual, y cada una con unas 300, 000 millones de estrellas por lo menos, alrededor de las cuales podría haber sistemas planetarios en un 70% de ellas, cada uno con unos 7 planetas grandes por término medio.

Pero el universo parece ser unas 25 veces más “denso” de lo que podamos imaginarlo. O sea, esos componentes mencionados, tendríamos que multiplicarlos por 25. Los científicos actuales están de acuerdo que ópticamente solo podríamos ver, o percibir, un 4% de lo que hay en realidad en todo el universo. Ellos tienen pruebas de que existe además otro 27% de “Materia Oscura”, también hablan de un 69% de la misteriosa “Energía oscura”.

Tal vez eso es la causa de que los “esotéricos” hablen de “universos paralelos”. En realidad solo hay “un universo”, aunque suene redundante, y no un “multiverso”, como ellos lo llaman. Lo cierto es que, solo hay uno, con algunas secciones a las que solo podemos “acceder” midiendo la fuerza de atracción que ejercen, para que el universo que vemos sea explicable, y no se haya disgregado tan rápidamente.

El razonamiento para “negar” que exista un “multiverso” estaría en estos términos: Esos “otros universos” ¿son accesibles o no lo son?, si son accesibles, entonces pertenecen a éste, y si no son accesibles, entonces ¿de qué manera podemos estar seguros de que existen?

Pero sigue cabiendo la posibilidad de que en “otra parte de la nada” haya habido “otro “Big Bang” que hubiera explotado, pero de eso nadie, nunca, podrá estar seguro, ya que aun dentro de “este universo” la comunicación pronto sería imposible entre los sectores más lejanos unos desde otros, por la siguiente razón: actualmente se sabe que existe una constante, que afirma que, a más distancia entre las galaxias, más rápido se expanden estas unas desde las otras. De tal manera que, a determinada distancia, la cual sería de unos 20, 000 millones de años luz aproximadamente, la velocidad de expansión entre esas galaxias, “rebasaría” la velocidad de la luz. Esta circunstancia tiene que llevarnos a tratar de comprender que, la comunicación entre esas galaxias es imposible ya que, la velocidad máxima de comunicación de datos sería la velocidad de la luz, lo cual imposibilita el “alcanzar” los ámbitos de esas galaxias. En otras palabras, sería como si quisiéramos alcanzar a un vehículo que viaja a 100 kilómetros por hora, constantemente, cuando nosotros nos trasladamos en otro vehículo que solo alcanza los 90 kilómetros por hora.

Algunos astrónomos hablan de un universo “infinito”, pero eso es prácticamente imposible si nos atenemos a la teoría del “Big Bang”, la cual afirma, que la expansión del universo va “creando” el espacio cuatri-dimensional, en cuanto al “espacio/tiempo”, tres dimensiones para el espacio y una para el tiempo.

El “Big Bang” ni fue “Big”, ni fue “Bang”. No fue “Big” porque era del tamaño de un átomo, ni fue “Bang”, porque no había espacio donde tronara. Se trata de un “concepto de referencia”, de tal manera que nosotros, en la experiencia actual de lo que vemos, y percibimos, podamos imaginar lo que realmente sucedió, en aquella singularidad primigenia. En otras palabras, podríamos decir que lo que sucedió fue algo, “como una gran explosión”.

  • ¿QUÉ ES UNA NOVA?

UNA NOVA es una estrella que ha iniciado su proceso final en su existencia como estrella estable, iniciando el inevitable colapso, mediante una catastrófica explosión. Este proceso empieza a verificarse cuando concluye la SECUENCIA PRINCIPAL del astro, o sea, su vida útil. Sucede que, cuando la estrella se encontraba en su secuencia principal, no dejó de fusionar el hidrógeno en helio. Como el helio no reacciona, y se le considera una especie de “ceniza atómica”, éste se va acumulando alrededor del núcleo de la estrella. Con el paso de los millones de años, y en caso del sol que es una estrella pequeña, de los miles de millones de años, la cantidad de helio crece considerablemente, y logra ejercer una presión constante y creciente sobre el núcleo. Cuando la presión es excesiva por el peso del helio, el núcleo explota, lanzando alrededor de la estrella una cantidad enorme de masa y radiación. Esto hace que la estrella pueda verse, por unas semanas, muy luminosa, a tal grado que puede advertirse, en una gran parte de la galaxia, e incluso, en el caso de las SUPERNOVAS, en toda la galaxia. Hay SUPERNOVAS, que se ha observado en galaxias cercanas.

Actualmente los astrónomos creen que el caso más frecuente, en cuanto al factor que ocasiona las novas y súper novas, radica en el hecho de que, en los sistemas binarios, los cuales son muy numerosos en el universo, la estrella que posee por su masa, una mayor fuerza gravitatoria, “extrae” masa desde su compañera aumentando constantemente la suya. Este fenómeno consigue que, tarde o temprano, la masa de esta estrella ejerza una presión tan grande sobre su núcleo, que explote irremediablemente, provocando efectivamente el fenómeno de “súper nova”.

En el siglo XVI Tycho Brahe, astrónomo danés, que fue el profesor de Kepler, observó una supernova, y creyó que se trataba de una “ESTRELLA NUEVA”, de ahí el nombre de “NOVA”.

Hoy sabemos que es todo lo contrario, ya que se trata de una estrella muy vieja, que se encuentra en la “última etapa de su vida”.

Las NOVAS y las SUPERNOVAS, son etapas temporales en el proceso de muerte de las estrellas, ya que dependiendo de la cantidad de masa, existente en la estrella en cuestión, de ahí sigue el proceso a una “Enana Blanca”, luego a una “Estrella de Neutrones” y finalmente a un “Agujero negro”. El paso de una etapa a otra depende de la cantidad de masa disponible en la estrella, ya que ésta, la masa, produce una cantidad creciente de fuerza de gravedad. Ya que al “encogerse” la estrella, el centro del astro va acercándose a la superficie. De ahí que a más masa habrá más gravedad y más “condensación”, por lo tanto el tamaño real de la estrella, será mucho más pequeño. Si la estrella llega a colapsar gravitacionalmente, su tamaño podría reducirse a “cero”, y su fuerza de gravedad será “infinita”. Si esto llegara a suceder, estaríamos ante una “SINGULARIDAD”, siendo el colapso total inevitable. En el caso de NUESTRO SOL, solo llegará a la etapa de “enana blanca”, y allí terminará su existencia dentro de unos nueve mil millones de años. Pero para que inicie su fase de “NOVA”, solo faltan CINCO MIL MILLONES DE AÑOS.

  • ¿QUÉ ES UN AÑO LUZ?

Es la distancia que recorre la luz en un año terrestre, a 300 mil kilómetros por segundo. Equivale aproximadamente a 10 000 000 000 000 (diez billones) de kilómetros. En este caso, podemos hablar de “TIEMPO LUZ”, ya que también se usa el “SEGUNDO LUZ”, el minuto, la hora, el día, la semana, el mes…todos ellos “luz”, para indicar la distancia que la luz recorre en ese lapso.

Actualmente los científicos ya no usan el TIEMPO LUZ como parámetro de distancia, sino el PARSEC. El AÑO LUZ, sus múltiplos, y derivados, siguen usándose por los aficionados a la astronomía como nosotros, ya que nos son “muy familiares” estas medidas para hablar del tiempo, sin embargo, hay que reconocer que la relación entre el minuto, la semana, el día, el año, y todas las demás, es muy arbitraria, o sea, no hay uniformidad en cuanto al número de unidades que las componen y sus equivalencias. Por ese motivo los científicos han adoptado el PARSEC, el cual constituye, para la astronomía “EL SISTEMA MÉTRICO DECIMAL”.

EL AÑO LUZ es una medida de DISTANCIA, no de tiempo. Un ejemplo: El sistema solar tiene de radio UN AÑO LUZ. La distancia a la estrella más cercana “Próxima Centauri” es de 4.4 años luz. Hasta donde nuestro sol, como estrella puede ser visto, con ojos con la capacidad nuestra: 34 años luz. Nuestra Galaxia “Vía Láctea”, tiene un diámetro de 100 mil años luz. La Galaxia más próxima “Gran Nube de Magallanes, se encuentra a 180 mil años luz, siendo junto con la “Pequeña Nube de Magallanes”, satélites de la Vía Láctea. Por último, el universo conocido hasta ahora, llega a 14 mil millones de años luz de radio.

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